Alberto Paz
Para NAS, recordando lo vivido
Gracias por el tiempo,
que los haces tiempo y no vacío.
Gracias por tu mano
que acaricia y reconforta,
que sujeta con firmeza
entre gritos y empujones
o en medio de la nada.
Gracias por tus ojos,
por alumbrar los viejos cuartos,
por tu sonrisa
que no pierde la esperanza,
por el abrazo que renueva
y por los besos que dan fuerza.
Gracias por las fantasías,
por la inspiración,
por mis sueños
y por dejarme visitarte en los tuyos.
Por tu hombro,
por el viento,
por las calles empedradas,
por la arena
y por el polvo.
Gracias por jugar conmigo,
por querer alcanzar las hojas de los árboles,
por corretearnos en el patio
y asomarnos al estanque,
por levantar aquella piedra
o por esconderte entre la ropa
Gracias por ser la misma sangre,
la misma carne,
la misma piel;
gracias por el hijo inesperado.
Gracias por recordar las promesas,
por regresar,
por buscarme entre las ruinas
y por no olvidarme nunca.
Gracias por todo lo vivido.

Diciembre 9, 2007 a las 8:08 pm |
Envidio a la mujer que le hace escribir así…
que le roba mente y tinta…
que lo hace uno con la pluma y dos en la cama de la amada…