Acostado en el sillón

Septiembre 26, 2009

dentista

Alberto Paz

Acostado en el sillón…

con la luz cegadora sobre los ojos, intentaba inútilmente mover su cuerpo que sentía hinchado y cosquilleante, emitir algún sonido para advertir al dentista que la anestesia afectaba todo su ser, menos el molar que en ese momento le extraían.

***

Mas minificciones AQUI


Tejido

Septiembre 15, 2009

tejiendo

Alberto Paz

Cada noche mi abuela sacaba de su delantal un par de agujas y un punzón. En su muñeca se hacía un orificio pequeño para que brotara el estambre rojo con el que comenzaba su tejido. Yo a su lado me quedaba quieto percibiendo su olor a vieja, a cocina y madre, mientras ella vuelta tras vuelta iba trenzando lo prometido. Un día se le acabo el estambre y quedó incompleto mi suéter. Sin embargo lo uso para dormir y para no sentir tanto su ausencia.

 

***

Mas minificciones AQUI


En el infierno.

Septiembre 14, 2009

infierno

Alberto Paz

Desesperado subía y bajaba azarosamente las escaleras del infierno, llegando siempre al descanso donde esquinada se hallaba una pequeña mesa de madera con la fotografía de la mujer a olvidar.

 

***

Mas minificciones AQUI


La solución

Agosto 22, 2009

concurso0809

Alberto Paz

Sentándose en la cama abrió el buró y sacó una jeringa. Preparó el contenido rompiendo una parte de la ampolleta observando como el líquido comenzaba a cambiar de transparente a un azul brillante con cientos de diminutas partículas moviéndose internamente. Tomó la liga, envolvió su brazo e inyectó la solución en la vena esperando que no pasara mucho tiempo para que los nanorobots llegaran al corazón a reconstruir lo que se encontraba en ruinas; poder ver el retrato sin llorar de nuevo.

***

Texto realizado para el concurso mensual organizado por minificciones.com.ar

Más minificciones AQUI


Los Guardados

Octubre 7, 2008

Alberto Paz

Se levantó temprano. Se vistió pantalón y camisa. De la pared descolgó su sombrero y salió de la casa. Al cruzar el patio, de reojo contempló el sol que nacía sobre el sembradío de maíz. Llegó a la bodega, tomó la hoz y regresó.

Primero fue al cuarto de su hermano, luego al de su hermana y los dos sobrinos, al final al de su madre. Una vez terminado se sentó en un costal a limpiar la sangre de la cuchilla. Se sintió tranquilo, la muerte podría guardar por siempre a la familia, ahora sólo bastaba esperar que aquella enfermedad terminara con él.

***

Texto realizado para el concurso mensual organizado por minificciones.com.ar

Más minificciones AQUI


La visita

Octubre 6, 2008

Alberto Paz

A media noche la despertó el tamborileo de unos dedos en la ventana. Temerosa se levantó, camino descalza y corrió la cortina. Afuera estaba él, flotando, viéndola fijamente con el rostro desencajado. Traspasando el cristal que los separaba la tomó por la espalda en gélido abrazo.

- Pude haberte asesinado y después suicidarme, pero decidí invertir el sistema – le dijo al oído.

Más minificciones AQUI


De extraños amores

Agosto 25, 2008

Alberto Paz

Sentado en el muelle, viéndola a los ojos como solo los enamorados saben hacerlo, abrió su pico para que ella sacara del interior un pequeño estuche.
- Sí, acepto – Dijo la anciana al ver el anillo de perla mientras el otro aleteaba emocionado.


Homúnculo

Agosto 25, 2008

Alberto Paz

Pensativo volaba de techo en techo. ¿Qué faltó? ¿Cuándo perdí el balance del sistema? Los niños que jugaban alrededor de la fuente lo señalaban desde abajo, uno de ellos intentó asestarle una pedrada con su resortera. Es obvio que el error fue en la reconstrucción. La compresión y descompresión del cuerpo actuaron con normalidad. Al acercarse tímidamente al puesto de pescados la regordeta dueña le dio tremenda corretiza con escoba en mano. Conté los objetos tres veces para estar seguro, el orden era idéntico como lo detallaba el libro de Paracelso; todo se hallaba dentro del círculo de transmutación. Cansado de ir y venir y no encontrar respuestas se sentó en el muelle junto a una anciana absorta en la contemplación del mar. ¿Qué pasó? ¿En qué diablos fallé para convertirme en pelícano y no en un ángel?


La señora

Julio 23, 2008

Alberto Paz

Anochecer.
Ignacio corriendo entre árboles viejos.
Una cueva.
La señora disgustada por la tardanza.
La voz tartamuda que se disculpa.

El pulgar de Ignacio.
La frente de ella.
- ¡Frota rápido!
La frente caliente.
- ¡Frota fuerte!
El hilillo de humo que serpentea.
Una bola de fuego.

La bruja que vuela sobre el cerro de Metepec.

***
Texto realizado para el concurso mensual “¿Cuál es la historia?” publicado en el blog de Alberto Chimal, escritor mexicano


Miércoles de ceniza

Julio 21, 2008

Alberto Paz

- ¿De dónde sacaste la ceniza?

- Pues… de aquí, de allá… que más da…Ella quería ceniza y se la traje ¿No?… ¿Por qué me lo preguntas?

- ¡¿De dónde la sacaste carajo?!

- ¡Cálmate! ¿Para qué quieres sab…

- ¡Mamá está muerta! ¡Un Fénix le salió de la cabeza!

***
Texto realizado para el concurso mensual “¿Cuál es la historia?” publicado en el blog de Alberto Chimal, escritor mexicano


(+*+)

Julio 21, 2008

Alberto Paz

Angustiados corrían los hermanos a través del cerro. Uno de ellos, el más joven y fuerte, cargaba a la abuela en una vieja silla de mimbre atada a su espalda, el otro, quien guiaba el camino, buscaba entre los árboles el sitio que coincidiera con la señal marcada en el mapa (+*+)

Por fin, bajando una vereda junto a la cascada hallaron el lugar. Se acercaron al enorme maguey flanqueado por dos cruces de madera. El hermano mayor apresurado abrió la penca y rascó en su interior con una cuchara hasta sacar gotas de un líquido lechoso. Abriendo con fuerza la mandíbula rígida de la anciana vertieron dicho brebaje; en unos minutos la abuela volvió a ser aquella muchachilla quien regañaba a ese par de grandulones.

***
Texto realizado para el concurso mensual “¿Cuál es la historia?” publicado en el blog de Alberto Chimal, escritor mexicano


Historias de zapatos

Junio 30, 2008

Alberto Paz

Después de haberle dado la vuelta a la tierra, el viajero les confirmo a los observadores de estrellas la redondez del planeta.

- ¿Y ahora cual será tu proceder? – Preguntaron los viejos aún excitados por la noticia.

- Caminar - dijo el viajero mientras se acomodaba sus botas – caminar y hablar sobre la grandeza del maestro Galilei.


Arenas

Febrero 28, 2008

Alberto Paz

Acostado entre olas se dio cuanta que todo valió la pena. Las guerras, las muertes…la sangre derramada en cada costa de aquellos que no quisieron regalar su arena, de aquellos que su condena será nunca ver el gran castillo.


Compras navideñas

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

En un mercado de la Ciudad de México una mujer regatea.

-¿Es lo menos en lo que me dejas la caja?
- Si marchanta es lo menos. Le estoy dando un producto artesanal, todas son pintadas a mano. Además ya ve lo escaso que han estado los jíbaros y si le bajo más pues no me sale.
- Bueno… me llevo seis cajas, pero solamente porque no quiero ver mi arbolito de navidad todo pelón ¿Pero si son originales verdad? ¿No me vayas a salir con que son cabezas chinas?
- ¿Qué pasó güerita? Aquí pura calidad.


Fin del quinto y último acto

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Después de la primera riña matrimonial, Romeo se reprocha entre las nubes.

-¡Hay! ¡Funesta elección del que obra ante el impulso! ¿Qué sería de mi persona si no me hubiera enamorado?


Ejercicio 3

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

– ¿Qué es lo que hace el compadre?
– Déjelo, así se pone cuando anda borracho. Voltea la mesa y se sube a recordar sus viejos sueños de ser pescador.


Ejercicio 2

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

En medio del océano navega un incomprendido sobre su canoa de cuatro patas; recuerda las últimas palabras de su esposa.
– ¡Lárgate de aquí y llévate tus cosas! ¡No vuelvas a escribir tus cuentitos ni debajo de la mesa!


Ejercicio 1

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Un naufrago flota a la deriva sobre una mesa de madera.

Bajo de él, un tiburón sorprendido le dice a otro:
– ¡Caray! ¡Hasta donde hemos llegado con esto del Fast Food

Texto ganador de la mención honorífica del concurso mensual “¿Cuál es la historia?” publicado en la página de Alberto Chimal, escritor mexicano


- dunp -

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Basado en el sueño de Regina.

En aquel lugar de agua y raíces, el anciano dunp, con sombrero de paja, caña en mano y sentado en su canoa de cuatro patas, continuó con la historia de siempre.

–Sí, así es pequeño. Allá vivíamos – dijo señalando con nostalgia hacia el cielo.
–Pero estás loco dunp ¿Cómo es posible vivir entre aquellas nubes?
– No, no son nubes. Nosotros pensábamos lo mismo de este lugar. Pasando aquellos cirros hay un lugar sólido, con materiales más fuertes que nuestra oximadera, le llamábamos tierra y le llamábamos roca.
– ¿Y qué pasó? – preguntó poxod mientras colocaba en el anzuelo un nuevo gusano.
– Hubo un gran movimiento, con relámpagos y truenos. El mundo se volteo y todos caímos al cielo.
– ¿Caerse al cielo? –dijo el niño extrañado
– Sí. Nos alejamos del suelo hasta caer aquí, dejando atrás nuestras casas, nuestra tierra, nuestra vida. Esta mesa – dijo golpeando a la canoa –  es lo único que conservo desde entonces.
– No te entiendo dunp, si que estás loco. Ándale déjate de fantasías y apurémonos, que ya va a ser de noche y aún no hemos pescado nada.


Los libertadores del brezal

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Las puertas del palacio de Rova se abrieron para recibir a aquellos hombres, a los libertadores del brezal. Con caminar cansado pero arrogante,  como andan los héroes, jalaban la enorme cabeza del ave: pico negruzco, corona de piedra y ojos de un fuego casi extinto. Al llegar frente al trono, el erigido con huesos de serpientes y leones, saludaron con respeto a la reina.
– He aquí lo prometido, la cabeza de Ruc – dijo el líder del grupo.
– Felicidades señores, han terminado el trabajo de aquel marino que osó presumir lo inexistente, nos han liberado de la bestia. Su historia será narrada de costa a costa. Todos los hombres conocerán su hazaña. Pueden pedir el tesoro que quieran que sin preguntas será dado.
– Sólo exigimos lo que pactamos señora.
– Y con eso los recompensaremos querido Mahtmut Abi…
Trae el libro – le ordenó la Reina al hombre de su derecha – que desde ahora los textos originales de “Las mil y una noches” pertenecen a nuestros nuevos amigos.


Regalo nupcial

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Cuando Enlil, Dios de la fuerza y la violencia bajó a la tierra a proponerle nupcias a Ninli, lo hizo con tres regalos en la mano. Un anillo de tormentas y huracanes, un racimo de flores de relámpagos y un grabado en arcilla de siete guerreros sumerios.
– Heme aquí cumpliendo mi promesa. Colócate el anillo, huele las flores y escoge uno de estos hombres… que el resto de las humanos morirán y este será nuestro único hijo – habló el Dios enamorado.


La maleta

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Lo más impactante al abrir la maleta fue el golpe colorido. De ella, el hombre sacó un viejo frasco de vidrio que contenía algo similar al requesón, tres cucharas de madera, un trozo de piedra, una bolsa transparente amarrada con una liga dentro de la cual nadaba un pez morado en agua plateada, una hoja suelta con el correo electrónico de un tal “Qfwfq” algunas ropas viejas y roídas, un par de tirantes, un sombrero de palma con las orillas destejidas y tres fotografías: La primera, un anochecer en el mar con la luna enorme, gigantesca. La segunda, un hombre barbado sonriente, que con un palo no tan largo le picaba juguetón el ombligo a la luna. Y la tercera una mujer hermosa, de piel curtida por la sal, que apenas sonreía sólo llevando puesto un collar de brillantes conchas de rosado tornasol.
El hombre cerró la maleta y bajó el ascensor del hotel esperanzado de que aquel viejo siguiera en el restaurante. En efecto el sujeto con suéter de rayas y cabeza calva permanecía soporífero en el lugar. Con mirada triste y añoranza, observaba perdidamente el brillante collar de conchas que sostenía en sus manos. El hombre con la maleta se acercó.
– Al parecer esta maleta es de usted señor. La he de haber tomado por equivocación cuando me levanté de comer. Pido disculpas¬.
– Gracias, la hacía perdida… es mi valija de recuerdos – contestó el viejo con ojos llorosos.
Terminando de decir esto, el otro hombre tomó su verdadera maleta, donde sólo cargaba algunos tratados con constructoras italianas y se retiró de nuevo a su cuarto.

***

Texto creado bajo las condicionantes del “Ejercicio 10. La maleta” generado en el concurso Cazadeletras y publicado en el blog alterno Cazadores de letras


20 / 20

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Lejos de regresar al consultorio y reclamar por los anteojos que obviamente no eran para él, los conservó con gran recelo. Los lentes se convirtieron en ese filtro con el que sueñan los pintores, en el cristal por donde observar un mundo vaporoso de colores penetrantes…sin ellos nos hubiéramos perdido del “nuevo surrealismo mexicano”

***

Texto creado bajo las condicionantes del “Ejercicio 7: El equívoco chejoviano” generado en el concurso Cazadeletras y publicado en el blog alterno Cazadores de letras


Un par de vagabundos

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Ahí, uno junto al otro, recordaron lo vivido.

Recordaron las charlas dentro de la caja, los mimos, las caricias, los ojales enamorados y los besos de lengüeta. Recordaron las veces en que alegres salían a pasear bajo los pies de la señora. Los bailes en la alameda, los charcos del mercado. Recordaron cuando juguetones se tomaron de la cinta causando el gran tropiezo. Los ojos acusadores, los dedos que señalaban. Recordaron los sermones, los insultos, los golpes y castigos. El estar a lo lejos separados por el closet enmohecido. Recordaron aquella noche en que bajo la luna escaparon. El frío, el miedo y la zozobra…Recordaron tantas, tantas cosas aquel par de zapatos vagabundos.

***

Texto creado bajo las condicionantes del “Ejercicio 4: Los zapatos rojos” generado en el concurso Cazadeletras y publicado en el blog alterno Cazadores de letras


Manía personales

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

La mujer, asombrada por verse al espejo y hallarse con aquellos bigotes felinos y esas orejas puntiagudas, tomó asiento en la taza de baño cuidando no machucar su nueva cola. Levantó del suelo el empaque rosado y leyó buscando respuestas:
“…Advertencia…Alimento exclusivamente para gatos…Centro de atención. Lada sin costo 01 800 WHISKAS”


Renovación

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Que se pinten las paredes, que se borre la mancha en el techo, que quiten el foco y pongan tres lámparas ¿Y el ropero? Que lo saquen. Míralo…iguales: viejos, caducos, con la madera podrida por dentro. Que regalen mi ropa, toda, trajes y pijamas… acepto la corbata azul, esa que se la den a mi nieto. Que abran las cortinas y ventilen el ambiente, que se valla el olor a muerte. Que quiten del buró las cajas de medicamentos y mejor coloquen unas flores o la foto de su madre… Que todo se vaya.

***

Texto creado bajo las condicionantes del “Ejercicio 2: Ambiente” generado en el concurso Cazadeletras y publicado en el blog alterno Cazadores de letras


Recetas familiares

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

–¡Ya! ¡Ya mi’ja! ¡Ya no le de mas nueces! ¡Sólo hasta que le salgan bigotes en la cara y la cola se le esponje!
– ¿Y’hora amá?
–Apachúrrele juerte la panza y hágala gomitar…pero antes tráigame otra muchacha que esta está re’flaca y necesitamos más salsa pa’ los chiles en nogada.


En la ínsula prometida…

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

-¡Abuelo! ¡El tío Rucio se volvió a comer el libro completo del Quijote de la Mancha!
-¡Válgame Dios! ¡Corre hijo y tráeme las pinzas! ¡Ya ves que luego vomita molinos y gigantes y hace todo un tiradero!

Texto ganador del concurso mensual publicado en la página de Alberto Chimal, escritor mexicano


Crayolas

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

– ¡Mira ma! ¡A Dios se le cayeron sus crayolas! – dijo el niño antes de que los misiles tocaran tierra.

Texto ganador del concurso mensual publicado en la página de Alberto Chimal, escritor mexicano


Despistado

Diciembre 2, 2007

Alberto Paz

Durante toda la semana fue tal la carga de trabajo que olvidó por completo la cena con Carolina. Así que cuando sonó su celular y observó en la pantalla la palabra “esposita” no tuvo más que mentarle su puta madre al espacio que lo rodeaba.
-¿Dónde estas cabrón? ¡Llevo más de media hora esperándote como estúpida!- le dijo la voz chillona.
-Amor…lo…lo siento…es que…con esto del trabajo ando en la luna. Perd´…- Y el teléfono dejó de funcionar.
Entristecido y apenado se sentó en una roca gris y porosa a contemplar con añoranza a la distante tierra.